En los términos más simples, las redes sociales son estructuras compuestas por personas que están conectadas por uno o varios tipos de relaciones: amistad, parentesco, hobbies, negocios, creencias religiosas, organizaciones: escuela o lugar de trabajo, etcétera.
Las TIC están cambiando los estilos de aprendizaje de la vida. La propia UNESCO considera que su utilización puede contribuir al acceso universal a la educación. La escuela debe preguntarse qué es lo que es pertinente saber hoy, qué es posible poner a disposición de las nuevas generaciones en la educación y qué no, dónde está ese conocimiento, cómo se produce y circula y cómo puede ponerlo a disposición de los estudiantes, cómo están cambiando nuestros modelos de lectura y escritura; si el conocimiento es diverso, complejo y relativo, cómo puede la pedagogía seleccionarlo, procesarlo, problematizarlo y respetar sus diferentes modos de ser y su identidad; es ésta la propuesta y el reto a enfrentar como afirma Diez Hochleitner sobre la sociedad del siglo XXI donde aprender es la más importante fuente de riqueza y bienestar, de capacidad de competir y de cooperar en paz. En consecuencia, cada institución educativa tiene que empezar por aceptar la necesidad de transformarse en una organización competitiva para facilitar el aprendizaje personal y colectivo.






